Cirugía Estética Intima Femenina

Sequedad vaginal en la menopausia: síntomas, causas y tratamiento del síndrome genitourinario

Médico conversando con una paciente en la menopausia durante una consulta ginecológica en un consultorio luminoso

La sequedad vaginal en la menopausia es uno de los síntomas más frecuentes de este periodo y, en la mayoría de los casos, tiene tratamiento. Se produce porque los estrógenos disminuyen y los tejidos de la vagina y la vulva se vuelven más delgados, menos elásticos y menos lubricados. Cuando además aparecen dolor en las relaciones sexuales o síntomas urinarios, los especialistas hablan de síndrome genitourinario de la menopausia (SGM).

Muchas mujeres conviven años con ardor, irritación o molestias íntimas sin consultar, porque creen que es «parte de la edad» o les da pena hablar del tema. No tiene por qué ser así. En este artículo encontrarás qué es el síndrome genitourinario de la menopausia, cuáles son sus síntomas y causas, qué opciones de tratamiento recomiendan las sociedades médicas y cuándo conviene pedir una valoración con un ginecólogo.

¿Qué es la sequedad vaginal en la menopausia?

La sequedad vaginal es la sensación de resequedad, tirantez o falta de lubricación en la vagina y la vulva. Durante la perimenopausia y después de la menopausia, la caída de los estrógenos modifica la estructura de estos tejidos: la mucosa se adelgaza, disminuye el flujo sanguíneo, baja la lubricación natural y el pH vaginal cambia.

Antiguamente este cuadro se llamaba «atrofia vaginal» o «atrofia vulvovaginal». En 2014, la North American Menopause Society (NAMS) y la International Society for the Study of Women’s Sexual Health adoptaron el término síndrome genitourinario de la menopausia, porque el déficit de estrógenos no afecta solo a la vagina: también compromete la vulva, la uretra y la vejiga.

¿Qué tan común es?

Según la declaración de posición de la NAMS de 2020, el SGM afecta aproximadamente a entre el 27 % y el 84 % de las mujeres posmenopáusicas, según el estudio y la forma de medirlo. La misma declaración señala que probablemente se diagnostica y trata menos de lo que debería, y que en la mayoría de los casos los síntomas pueden manejarse de forma eficaz.

Síntomas del síndrome genitourinario de la menopausia

La sequedad es el síntoma más conocido, pero rara vez aparece sola. Los síntomas suelen agruparse en tres áreas:

  • Síntomas genitales: sensación de sequedad, ardor, picazón, irritación o molestia al sentarse, hacer ejercicio o usar ropa ajustada.
  • Síntomas sexuales: falta de lubricación, dolor al inicio de la penetración o durante la relación, pequeñas fisuras o sangrado leve después del coito y disminución de la comodidad y el deseo asociada al dolor.
  • Síntomas urinarios: urgencia, ardor al orinar, necesidad de orinar con más frecuencia e infecciones urinarias recurrentes.

A diferencia de los sofocos, que suelen mejorar con el tiempo, el SGM es una condición crónica y progresiva: si no se trata, tiende a mantenerse o empeorar. Por eso conviene abordarlo temprano y no esperar a que las molestias sean intensas.

¿Por qué aparece la sequedad vaginal en la menopausia? Causas y factores de riesgo

La causa principal es la disminución de estrógenos, hormona que mantiene el grosor, la elasticidad, la irrigación y la lubricación de los tejidos genitourinarios. Esto ocurre de forma natural en la menopausia, pero también puede presentarse en otras situaciones:

  • Menopausia quirúrgica, tras la extirpación de los ovarios.
  • Menopausia precoz o insuficiencia ovárica prematura.
  • Algunos tratamientos oncológicos, como quimioterapia, radioterapia pélvica o terapias hormonales para cáncer de mama.
  • Lactancia, por el descenso hormonal transitorio.
  • Tabaquismo, que se asocia con menor irrigación y efecto antiestrogénico.
  • Poca actividad sexual o ausencia de estimulación, que puede favorecer el deterioro de la elasticidad vaginal.

Es importante saber que la sequedad vaginal no siempre se debe a la menopausia. Infecciones, dermatosis vulvares, ciertos medicamentos (como algunos antihistamínicos o antidepresivos), productos irritantes y factores del suelo pélvico también pueden producir síntomas parecidos. De ahí la importancia de una valoración médica antes de automedicarse.

¿Cuándo consultar al ginecólogo?

Conviene agendar una consulta si las molestias duran más de unas semanas, afectan tu comodidad diaria o tu vida sexual, o si los productos de venta libre no te dan alivio. Pide valoración sin demora si presentas:

  • Cualquier sangrado vaginal después de la menopausia. Debe estudiarse siempre; no se debe atribuir a la sequedad sin una evaluación.
  • Dolor intenso o persistente en la vulva, la vagina o la pelvis.
  • Flujo con mal olor, color inusual o sangrado después de las relaciones.
  • Infecciones urinarias repetidas o dolor al orinar.
  • Sensación de bulto o peso en la vagina, que puede relacionarse con el suelo pélvico.

Si el dolor durante el coito es el síntoma principal, puedes ampliar la información sobre sus distintas causas en nuestro artículo dolor durante las relaciones sexuales: causas, diagnóstico y cuándo consultar.

¿Cómo se diagnostica el síndrome genitourinario de la menopausia?

El diagnóstico es principalmente clínico. En una consulta ginecológica, lo habitual es:

  1. Conversar sobre tus síntomas: cuándo empezaron, cuánto te afectan, si hay dolor sexual o síntomas urinarios y qué productos has usado.
  2. Revisar tus antecedentes: fecha de la última menstruación, cirugías, tratamientos oncológicos, medicamentos, partos y antecedentes familiares.
  3. Realizar un examen físico: para observar el aspecto de la vulva y la vagina, su elasticidad y signos de irritación.
  4. Descartar otras causas: infecciones, alteraciones de la piel vulvar o problemas del suelo pélvico, con pruebas adicionales solo cuando el médico lo considere necesario.

Si los síntomas urinarios o la sensación de pesadez son prominentes, puede ser útil una evaluación desde la uroginecología, la subespecialidad que estudia la relación entre el aparato urinario, el suelo pélvico y la salud genital.

Mujer madura sentada en su cama junto a una ventana, con la mano sobre el abdomen y gesto pensativo

Muchas mujeres conviven con estas molestias sin consultar, pero tienen tratamiento.

Opciones de tratamiento para la sequedad vaginal en la menopausia

No existe un tratamiento único. La elección depende de la intensidad de los síntomas, tus antecedentes de salud y tus preferencias. Las guías de la NAMS y de otras sociedades coinciden en un esquema escalonado.

1. Lubricantes y humectantes vaginales (primera línea)

Para síntomas leves, las guías recomiendan comenzar con productos no hormonales de venta libre. No son lo mismo:

Producto Para qué sirve Cómo se usa
Lubricante Reduce la fricción y el dolor durante la relación sexual. Justo antes o durante la actividad sexual.
Humectante vaginal Mejora la hidratación de los tejidos de manera sostenida. De forma regular, varias veces por semana, aunque no haya relaciones.

Para elegirlos, conviene preferir fórmulas sencillas, sin fragancias ni colorantes ni sustancias irritantes, y consultar con tu médico si usas preservativos o si tienes la piel sensible. Los suplementos «naturales» que se promocionan para la sequedad no cuentan con respaldo suficiente: la guía de la American Urological Association de 2025 no los recomienda.

2. Estrógeno vaginal en dosis bajas, DHEA vaginal y ospemifeno

Cuando los síntomas son moderados o intensos, o cuando los humectantes no son suficientes, la NAMS reconoce como tratamientos eficaces el estrógeno vaginal en dosis bajas (cremas, tabletas, óvulos o anillos), la dehidroepiandrosterona (DHEA) vaginal y el ospemifeno, un fármaco oral que actúa sobre los tejidos genitourinarios.

Algunos puntos que conviene conocer:

  • Las dosis vaginales de estrógeno son mucho menores que las de la terapia hormonal sistémica y los niveles en sangre se mantienen en el rango de la posmenopausia.
  • La NAMS no recomienda añadir progestágeno ni hacer vigilancia endometrial rutinaria en quienes usan estrógeno vaginal en dosis bajas, aunque la seguridad endometrial no se ha estudiado en ensayos clínicos más allá de un año.
  • El sangrado vaginal sin diagnóstico es una contraindicación hasta que se determine su causa, y se requiere precaución en mujeres con tumores dependientes de estrógenos. En mujeres con antecedente de cáncer de mama, la decisión debe tomarse junto con su equipo oncológico.

3. Terapia hormonal sistémica

Si, además de la sequedad, hay sofocos u otros síntomas vasomotores importantes, el médico puede evaluar la terapia hormonal sistémica. Las guías la consideran una opción cuando existen otros síntomas de la menopausia, no cuando los síntomas son solo vaginales, porque implica un balance de riesgos y beneficios que debe individualizarse.

4. Láser y otras terapias con energía: qué se sabe

El láser vaginal se ofrece con frecuencia como alternativa «moderna» para la sequedad. Conviene mirarlo con información clara:

  • La NAMS (2020) señala que no hay suficientes ensayos controlados con placebo para sacar conclusiones sobre su eficacia y seguridad ni para hacer recomendaciones de tratamiento.
  • En 2018, la FDA de Estados Unidos advirtió que no ha aprobado ni autorizado dispositivos de energía para tratar síntomas relacionados con la menopausia, la incontinencia urinaria o la función sexual, y que se han reportado complicaciones como quemaduras, cicatrices y dolor.

Esto no significa que toda terapia con láser en ginecología carezca de uso; significa que, para el síndrome genitourinario de la menopausia, no es el tratamiento de primera elección y debe discutirse con transparencia, con un médico que explique evidencia, riesgos y alternativas. Si quieres conocer cómo se aplican las tecnologías con láser en salud íntima, puedes leer sobre el láser ginecológico en Bogotá o la página de tensado vaginal con láser.

Hábitos que ayudan a cuidar la salud íntima en la menopausia

Además del tratamiento médico, algunos hábitos pueden aliviar las molestias y proteger los tejidos:

  • Mantén la actividad sexual si te resulta cómoda, con o sin pareja: la estimulación favorece la circulación y la elasticidad. Hazlo siempre con lubricante si hay molestias.
  • Evita jabones perfumados, duchas vaginales, toallitas aromatizadas y productos irritantes. La vulva se limpia con agua y, si es necesario, un limpiador suave sin fragancia solo en la zona externa.
  • Usa ropa interior de algodón y evita prendas muy ajustadas durante muchas horas.
  • Deja de fumar si es tu caso.
  • Revisa tus medicamentos con tu médico si notas que la sequedad empezó después de iniciar alguno.
  • Trabaja el suelo pélvico: si hay pérdida de orina o sensación de pesadez, una valoración del suelo pélvico femenino permite saber si necesitas ejercicios o un manejo específico.

Errores frecuentes al tratar la sequedad vaginal

  • Esperar a que «pase sola». El SGM tiende a persistir y a progresar si no se trata.
  • Confundir lubricante con humectante. El lubricante alivia en el momento; el humectante se usa de manera regular.
  • Usar aceites, cremas cosméticas o productos con fragancia que pueden irritar o alterar el equilibrio vaginal.
  • Automedicarse con hormonas sin una valoración que descarte contraindicaciones.
  • Atribuir cualquier sangrado a la sequedad. Después de la menopausia, todo sangrado requiere estudio.
  • Aceptar el dolor como algo normal. El dolor durante las relaciones no es un destino inevitable de la menopausia.

Cómo elegir un especialista para tratar el síndrome genitourinario de la menopausia

Para sentirte segura en la consulta, considera estos criterios:

  • Que sea un médico gineco-obstetra con formación en salud íntima, menopausia o uroginecología.
  • Que te escuche, haga preguntas y explique tus opciones antes de proponer un procedimiento.
  • Que te ofrezca primero alternativas conservadoras y basadas en guías, y que hable con claridad de beneficios, límites y riesgos.
  • Que no te prometa resultados garantizados ni minimice las contraindicaciones.
  • Que haga seguimiento y ajuste el tratamiento según tu respuesta.

Puedes conocer la trayectoria del Dr. Carlos Paternina, médico gineco-obstetra, y la forma de trabajar en su consulta de salud íntima femenina.

Preguntas frecuentes sobre la sequedad vaginal en la menopausia

¿Es normal tener sequedad vaginal en la menopausia?

Es muy frecuente, pero no es algo que deba tolerarse sin más. Se debe a la caída de estrógenos y puede mejorar con tratamiento. Si te genera dolor, ardor o afecta tu vida diaria, merece una consulta médica.

¿Qué diferencia hay entre sequedad vaginal y síndrome genitourinario de la menopausia?

La sequedad vaginal es un síntoma. El síndrome genitourinario de la menopausia es el conjunto de signos y síntomas genitales, sexuales y urinarios que produce el déficit de estrógenos, como la sequedad, el ardor, el dolor en las relaciones y las infecciones urinarias.

¿Qué es mejor para la sequedad vaginal: lubricante o humectante?

Cumplen funciones distintas. El lubricante se usa durante las relaciones para reducir la fricción; el humectante se aplica de forma regular para mantener la hidratación. Muchas mujeres necesitan ambos.

¿El estrógeno vaginal es seguro?

Las dosis vaginales bajas se absorben mucho menos que la terapia hormonal sistémica y se consideran eficaces para el SGM moderado a severo. Aun así, no son para todas: requieren valoración previa, sobre todo si hay sangrado sin explicar o antecedentes de cáncer dependiente de hormonas.

¿Cuánto tarda en mejorar la sequedad vaginal con tratamiento?

Depende del tratamiento y de cada mujer. Los lubricantes alivian en el momento de uso; los humectantes y las terapias hormonales locales requieren uso constante y seguimiento, y la mejoría suele notarse de forma gradual. Tu médico te indicará cuándo reevaluar la respuesta.

¿La sequedad vaginal puede causar dolor en las relaciones sexuales?

Sí. La falta de lubricación y el adelgazamiento de los tejidos son causas frecuentes de dolor durante el coito en la menopausia. Como hay otras causas posibles, es recomendable que un ginecólogo evalúe el dolor antes de asumir que se trata solo de sequedad.

¿El láser vaginal sirve para la sequedad en la menopausia?

La evidencia actual es limitada. La NAMS indica que faltan ensayos controlados con placebo para recomendarlo, y la FDA no ha autorizado estos dispositivos para síntomas de la menopausia. Es una decisión que debe tomarse con información completa y valoración médica individual.

¿Cuándo debo preocuparme por un sangrado después de la menopausia?

Siempre. Cualquier sangrado vaginal después de la menopausia debe ser evaluado por un ginecólogo, aunque sea leve y aunque tengas sequedad, para descartar otras causas.

La sequedad vaginal tiene solución, empieza por consultarla

La sequedad vaginal en la menopausia y el síndrome genitourinario de la menopausia son condiciones frecuentes, crónicas y tratables. Lo más útil es identificar los síntomas a tiempo, descartar otras causas, comenzar con medidas sencillas como lubricantes y humectantes y, cuando haga falta, valorar con tu médico las opciones hormonales locales u otras alternativas, siempre con información clara sobre su evidencia y sus riesgos.

Si estás en Bogotá o en Rionegro y quieres una valoración personalizada de tu salud íntima, puedes agendar una cita con el Dr. Carlos Paternina. El consultorio en Bogotá está en la Calle 134 # 7-83, Consultorio 337, Edificio Altos del Bosque, y en Rionegro (Antioquia) en la Cra. 55A No. 35-227, Consultorio 206, Edificio City Medical. También puedes escribir o llamar al +57 310 8595010.

Este artículo tiene fines informativos y no reemplaza la valoración, el diagnóstico ni el tratamiento de un profesional de la salud.

 

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